Después de plantearnos si hacer Ordiso u Otal al final nos decidimos por la segunda opción.

Aunque en un principio no esperaba descubrir un barranco top ten, me gusto bastante, siendo bastante estético, abierto en su mayor parte, pero con bonitas cascadas, vistas hacia el valle de bujaruelo y como fin de fiesta la última parte del Ordiso, realmente espectacular.
Todo ello aderezado con agua fría y abundante para mantenerte despierto y buena compañía.
