Barranco de Matils (Escartín - Huesca). Nueva apertura en Sobrepuerto

Primer descenso del barranco Matils (Escartín - Huesca) en Sobrepuerto.

Barranco de Matils (Escartín - Huesca)

Barranco con zonas de interés, pero descompensado en el balance entre esfuerzo (más de dos horas de aproximación, casi 7 kilómetros desde Bergua) e interés deportivo. Recomendable combinarlo con Glera de Otal (Forcos), cuyo inicio se encuentra 1400 metros aguas abajo de la desembocadura de Matils, para completar la actividad.

Cinco rápeles de escasa entidad (máximo 11 metros) y bastantes destrepes sobre flysch de buena calidad. Alguna zona vestida, sobre todo en la primera parte, que va despejando según descendemos, terminando el barranco con zonas muy bonitas de cascadas y pequeñas pozas.

Todos los rápeles fueron instalados sobre árboles. Prever cuerdas de sustitución para futuros descensos.

Primer descenso conocido realizado por Álex Puyo y Daniel Beltrán el 29 de marzo de 2025.

Un poco de historia sobre la apertura

Era el año 2012 y Ricardo y yo (Álex) seguíamos inmersos en la realización del libro de Senderos de Agua del río Ara. Teníamos unos cuantos barrancos para revisar antes de dar por finalizado el libro, pero cuanto más investigábamos más trabajo nuevo aparecía. El norte de la sierra de Canciás y sierra de Galardón, así como la Solana estaban entre las zonas a recorrer, pero las obligaciones familiares obligaron a dejar el trabajo donde estaba a la espera de una ventana de disponibilidad que nunca ha terminado de llegar.

Entre los barrancos observados y no descendidos estaba uno que se atraviesa en su zona baja al realizar la excursión a Otal por el barranco de la Glera. Desde este punto y desde la pista que sube a Escartín no tiene mala pinta: algún salto de agua con pozas poco profundas en su base que no promete mucho en lo que aspecto deportivo se refiere, pero estéticamente bonito.

Últimos destrepes del barranco. Hasta aquí se puede llegar fácilmente remontando desde la senda.

De nombre Seretas en la cartografía oficial, el nombre real es barranco de Matils recibiendo esa denominación de los terrenos que forman la cabecera del barranco. Seretas o más correctamente As eretas es el nombre del barranco que afluye a Matils justo antes del cruce con la antigua pista que viene desde la cruz de Basarán.

La despoblación que dejó vacío Sobrepuerto en los años 60 del siglo XX nos privó de mucha información. Además de estilo de vida y costumbres, perdimos patrimonio con el derrumbe de edificaciones y la desaparición de los caminos que fueron progresivamente comidos por la vegetación. La búsqueda de un camino para acometer el descenso del barranco de Matils siempre me llevaba al camino homónimo que une Otal con Escartín por las zonas más altas, empezando en una zona excesivamente emboscada y sin caudal que alargaría el descenso sin sumarle atractivo. Aún así, en el verano de 2024 logré atraer para la causa a Ylenia López, que en plenas fiestas de San Lorenzo de Huesca decidió acompañarme en esta investigación con resultado desastroso: Emboscada horrible con arañazos por doquier, calor, deshidratación y terminar metidos por error en el barranco d’os Güertos haciendo el descenso más integral y absurdo posible.

El vuelo americano de 1956 - mi herramienta favorita en lo que a descubrir caminos tradicionales se refiere - me mostró un camino antiguo que unía Escartín y Otal de un modo bastante obvio e inteligente, ya que lo realizaba de un modo bastante plano atravesando la zona de la Calma, sin demasiados desniveles. Gente bien conocedora de Sobrepuerto como Enrique Vidania y José María Satué me hablaron de este camino al que provisionalmente le di el nombre de la Calma y decidí recorrerlo. El 10 de octubre de 2024 llegué al barranco, pero también se despertó una obsesión nueva – otra más – y durante el otoño de 2024 y el invierno de 2025 recorrí este camino varias veces dejando de lado la investigación del barranco. 

Camino d'a Calma, entre Escartín y Otal. Aproximación para el barranco de Matils.

Con la llegada de la primavera decidí descender el barranco de Matils. El plan no era muy prometedor y no fue fácil encontrar compañía o las compañías me iban posponiendo sine die su disponibilidad. Finalmente, a Daniel Beltrán no solo le convencí, sino que se entusiasmó con la idea y acordamos meternos el 29 de marzo de 2025 para ver qué nos encontrábamos.

Sobre el papel no terminaba de ser un mal plan. Unos 250 metros de desnivel y 1250 metros de recorrido daban comparativamente un descenso más vertical que barrancos cercanos como Abé o Bergazo, de modo que lo único que podía propiciar una absoluta falta de interés en el descenso era la ausencia total de agua o demasiada vegetación, ambas cosas bien posibles visto lo visto desde el vado del camino de la Calma.

Rápel de 10 metros

Luego la realidad mostró que casi todo el desnivel se salva mediante destrepes bastante fáciles en general y que, aunque el interés va creciendo conforme avanza el descenso, no se termina de concretar en nada más que unos pocos rápeles de las características del flysch de la zona. 

Piada de la apertura

Tras una aproximación realizada con todas las condiciones meteorológicas posibles para la fecha (frío, viento, nieve y sol) llegamos al punto de inicio del descenso tras 2 horas y media de andada sin prisas y con varias paradas. Gran cantidad de material, cuerdas y diversos "porsiacasos" hacen que vayamos cargados como mulas.

Tras equiparnos empezamos el descenso. Algo de vegetación ya prevista en exploraciones anteriores mientras recorría el camino de la Calma y a los pocos minutos primer rápel de 10 metros en una zona curiosa donde el flysch se retuerce de un modo bastante estético. Empezamos bien.

Justo después de esto, un nuevo rápel de 5 metros nos hace animarnos mucho, ya que el inicio es bastante prometedor en cuanto a rápeles nos vamos encontrando.

Rápel de 7 metros

Aunque esta parte está algo vestida, vamos cortando las ramas más molestas y se puede avanzar sin demasiada dificultad. La verticalidad sigue presente, pero casi todo se salva con destrepes más o menos fáciles. En algún momento nos apartamos del cauce allá donde los árboles caídos nos obligan a buscar el mejor paso.

Rápel de 5 metros

El barranco continua, pero la expectativa inicial de rápeles no. A pesar de que estéticamente el barranco es bonito, empezamos a impacientarnos con el carácter deportivo, ya que teníamos asumido que lo único que podía hacer atractivo un barranco tan alejado era algo de emoción o estética incomparable.

Asumiendo poco a poco que el descenso va a pasar sin pena ni gloria, seguimos avanzando y nos encontramos con una vertical que termina en una zona de surgencias en la margen derecha bastante atractiva. Inmediatamente después aparece otro rápel corto de 5 metros y nos volvemos a animar pensando que, si al menos se pudiera acceder directamente a esta zona, algo lo podríamos recomendar.

Barranco de Matils. Zona de surgencias

Pero no. De nuevo vuelven a aparecer los resaltes destrepables y, aunque mucho más despejado de vegetación (y menos mal, el barranco se me había tragado una sierra y unas tijeras) perdemos la esperanza de que hayamos dado con un barrancazo que hubiera pasado desapercibido a la gente que había explorado esta zona mucho antes que nosotros.

Un último rápel de 7 metros antes de la pista y ya resignados continuamos descendiendo disfrutando del momento y el entorno, como la visita de un corzo que salió espantado al ver a dos tipos enfrascados en semejante ocupación.

Destrepes antes de llegar al cruce con la pista de Oliván a Escartín

Ficha técnica

  • Aproximación: Ver acceso barranco Matils.
  • Desnivel: 250 metros. Entrada a 1360 metros, salida a 1110 metros.
  • Longitud: 1250 metros.
  • Número de rápeles: 5 y numerosos destrepes.
  • Longitud del rápel más largo: 11 metros.
  • Material necesario: Peto de neopreno (ninguna poza cubre), cuerdas 2x 15 metros (o 1x 25 metros) y bagas para reponer.
  • Afluentes: Fulco Ancho, Fulco Estrecho y barranco d’as Eretas (Seretas), todos por la orilla izquierda. De ellos, tal vez el barranco d'as Eretas (Seretas) pudiera tener algo de interés por longitud y desnivel (se aprecia un evidente rápel en la desembocadura en Matils), aunque por caudal y vegetación no parece una exploración demasiado apetecible. Todo será que alguien decida a entrar para comprobarlo.
  • Retorno: llegados a la senda que se dirige a Otal, tomar la misma hacia la izquierda (este) por la izquierda orográfica de la Glera de Otal hasta dar con el camino de acceso a la altura de las pasarelas que nos llevan de nuevo a Bergua.
  • Primer descenso: Álex Puyo y Daniel Beltrán el 29 de marzo de 2025, accediendo por el camino d'a Calma desde Escartín.


¿Está prohibido el descenso del barranco Lugar en Escuaín?


¿Está prohibido el descenso del barranco Lugar?

Es una pregunta recurrente motivada por la ambigüedad de la norma y por el exceso de celo de alguno de los guardas del Parque Nacional que, según es conocido por los mentideros montañeros, se dedica a amenazar con multas a quien pretende acometer el descenso.

La respuesta rápida es que el descenso del barranco Lugar NO está prohibido. La respuesta algo más desarrollada es que el descenso del barranco Lugar NO está prohibido siempre y cuando no cruces a su orilla izquierda y la respuesta completísima la vas a encontrar si sigues leyendo este artículo. Acompáñanos en este fascinante viaje sobre legislación absurda y abusos de autoridad.

El VAR confirma la posición antirreglamentaria. Roja y expulsión. (Dramatización)

Consideraciones previas sobre la Garganta de Escuaín y el barranco Lugar

La Garganta de Escuaín era un descenso muy popular. Dos eran los accesos más habituales: por el bonito camino de las Surgencias del Yaga (Bibers d'o Campillón, Fuentes de Escuaín, surgencia B1) o descendiendo el barranco Lugar.

El camino de las Surgencias del Yaga transita por el interior del Parque Nacional. Tradicionalmente se accedía por ahí hasta llegar al cauce del Yaga. Una vez ahí, se iba por las orillas hasta la confluencia con el barranco Lugar donde, ya de nuevo fuera de los límites del Parque Nacional, podíamos entrar al cauce.

El barranco Lugar (realmente es el barranco d'o lugar, es decir, el barranco del pueblo en su traducción literal del aragonés) es un barranco habitualmente seco con un carácter totalmente abierto y no del todo vertical. Es una pared lisa de roca sin otro interés deportivo y estético que el del acceso a la Garganta de Escuaín. El barranco Lugar marca el límite del Parque Nacional y es la entrada alternativa para no realizar la aproximación descrita. Seis rápeles casi encadenados, los dos primeros evitables, te dejan en el río Yaga donde se puede iniciar el descenso.

Así ha sido siempre. Ningún problema, ningún conflicto, ninguna afección medioambiental conocida. Ejemplo de convivencia entre actividad deportiva y conservación de la naturaleza.

Año 2015: cambio en el PRUG

En el año 2015 se produjo la modificación del PRUG (Decreto 49/2015 del Gobierno de Aragón) en el que el punto 9.1.3 d del PRUG establecía una restricción importante.

Se consideran actividades incompatibles con los fines del Parque Nacional (...) el baño y tránsito en los cursos o masas de agua del Parque Nacional, ni ninguna otra actividad acuática, tal como el descenso de barrancos o la navegación. Así mismo, el transporte fuera de vehículos de embarcaciones o útiles susceptibles de ser usados para dichas actividades.

Es decir, ya no solo estaba prohibido barranquear en el Parque Nacional (eso no era nuevo) sino que también pasaba a estar prohibido llevar dentro del Parque Nacional equipamiento para el descenso como cuerdas, arneses o neoprenos. Incluso, con la ley en la mano, llevar un bañador podría ser susceptible de sanción.

Con esta nueva norma, la aproximación a la Garganta de Escuaín por el camino de las Surgencias del Yaga pasaba a estar prohibido solo si eras barranquista. Camino permitido para senderistas, prohibido para barranquistas; el colmo de la estupidez. Para el descenso de la Garganta de Escuaín quedaba pues solo el acceso por el barranco Lugar o dar tremenda vuelta remontando desde abajo la Garganta.

Avechucho en peligro de extinción planeando en Escuaín

Conflictos con uno de los guardas

Recopilemos el estado de la cuestión:

  1. El acceso a la Garganta de Escuaín por el camino de las Surgencias del Yaga implicaría sanción ya que llevaríamos el neopreno (y otros útiles de barranquismo) en la mochila.
  2. El barranco Lugar marca el límite entre lo que es Parque Nacional (su orilla izquierda) y lo que es zona periférica (su orilla derecha).

A partir de ese momento, año 2015, se empiezan a reportar conflictos con uno de los guardas que se dedica a amenazar con sanción a quien descienda el barranco Lugar. En principio, nada había cambiado para el barranco Lugar siempre y cuando no se traspasaran los límites del Parque Nacional, pero las amenazas de sanción amedrentaban eficientemente y eran suficientemente disuasorias como para convertir la Garganta de Escuaín en un descenso restringido de facto por las arbitrariedades de la autoridad. 

Si lo pensamos bien, nada cambió para el descenso del barranco Lugar desde la modificación del PRUG. Antes de 2015 la orilla izquierda ya era Parque Nacional, pero siempre se había tolerado su descenso sin ningún tipo de amenaza ni sanción. Fue, por un lado, la absurda prohibición de acceder por el camino de las Surgencias del Yaga y, por otro lado, el exceso de celo del guarda en impedir el descenso de Lugar lo que ha llevado a esta situación de desamparo.

Instalación en la orilla izquierda: equivalente a degollar a un desmán o hacer una sopa de tritones

Situación actual

Desconocemos las instalaciones actuales del barranco Lugar; en tiempos antes del PRUG los dos primeros rápeles se evitaban, los dos siguientes tenían las instalaciones a la derecha, pero los dos últimos las tenían a la izquierda. 

Con la ley en la mano, no sería sancionable en ningún caso el descenso del barranco Lugar si solo se utilizan instalaciones en la derecha orográfica y no se cruzara a la orilla izquierda bajo ningún concepto ya que las limitaciones solo afectan al Parque Nacional (orilla izquierda del barranco Lugar) y no a la zona de influencia (orilla derecha).

La opción no conflictiva para realizar la Garganta de Escuaín consiste en descender por el camino de Escuaín a Revilla y llegados al cauce del Yaga, remontar el descenso por la orilla derecha hasta el inicio del descenso deportivo, pero alarga notablemente el tiempo y esfuerzo total de la actividad. La realidad es que el barranco Lugar se sigue realizando y no suele haber problemas, no se registran sanciones y solo de vez en cuando se reporta alguna amenaza.

No es el único caso. El barranco Sopeliana, que desemboca al inicio de la Garganta de los Navarros en Bujaruelo sufre de similares circunstancias y arbitrariedades al marcar el límite del Parque Nacional en el sector de Ordesa. En este caso se da la aberrante paradoja de no permitir el tránsito con material de barranquismo pero sí con equipo de caza: "se exceptúa el caso de los cazadores que acceden a la Reserva de Caza de Viñamala por el sendero de Andescastieto a Sopeliana" (norma 9.1.1 f).

Atención a esto, que no pase por alto: Quienes redactaron el PRUG de Ordesa consideraron más merecedor de sanción caminar por Andescastieto con un arnés (útil de barranquismo, prohibidísimo) que con un rifle (vas a matar animales, permitido). 

Aproximación a Sopeliana. Multa por llevar arnés; haber llevado una escopeta y no te hubiera pasado nada. Foto Mauriyorobledo

En el caso de Lugar recomendamos ir con una copia del PRUG al descenso y, en caso de enfrentamiento con quien quiera abusar de su autoridad e impedir una actividad permitida, llamar al 062 (Guardia Civil) y exponer la situación y, llegado el caso, solicitar la intervención. En el caso de Sopeliana, mejor utilizar el acceso alternativo.


BARRANCO DE HUERTO MAYOR O LAZAS

Bueno, que no se diga que los tritones están desaparecidos... que aunque últimamente no publiquemos mucho, todavía tenemos fuerzas y seguimos haciendo cositas.

Hace unos días, hablando con Javinox rescatamos la idea de hacer un barranco (uffff, que estamos en noviembre, que frío!!!) que lleva mucho tiempo en la carpeta de pendientes, así que como en unos días empieza la prohibición temporal de este, insiste en llevarme al huerto, bueno, a Huerto Mayor, el vertical Barranco de Lazas, el último que nos queda pendiente de este sector de Vadiello.

Hablamos con los tritones y dado que por compromisos o muyyyyyyy larga distancia nos vemos solos, planeamos hacerlo mano a mano este domingo. Al final conseguimos compañía y vendrá con nosotros Raquel (una cordada de tres generaciones....)


Salimos de Huesca a las 7:45 rumbo a Vadiello, rápida preparación y ala, a andar, y cómo no, la aproximación cuesta arriba (que poco me gusta esta subida, ya sólo me queda hacerla una vez más para el Barranco del Diablo o Rincón de Lazas y nunca más!!!). Aunque cuando salimos del coche hace sólo un grado, la subida y el sol, poco a poco nos van calentando. Como al llegar arriba no teníamos suficiente, continuamos un poco de más y nos toca retroceder para llegar a la cabecera del barranco.

A hidratarse antes de empezar, y como se me ha olvidado el agua, toca beber cerveza, jejeje. Nos ponemos el peto (que contamos que habría pozas con agua y no todas son evitables) y a bajar... Todo el día bajando por la cuerda. Un primer tramos de resaltes y rápeles cortos hasta que llegamos a la segunda parte, LA VERTICAL!!! A partir de aquí agradecemos la compañía del sol que nos calentará durante el descenso.

Javinox negocia con soltura los dos péndulos, alguna de las reuniones, de amigos, que hay que estar muy juntos y no son demasiado cómodas. Un problema de recuperación de cuerdas nos hace perder algo de tiempo y cuando Raquel empieza a subir por las cuerdas conseguimos solucionarlo y ella ahorrarse una buena remontada.

Cada vez que miramos abajo, Isarre todavía está muy lejos y si miramos arriba vemos todo lo que hemos bajado, pedazo de vertical se ve desde abajo... Un par de rápeles largos y llegamos al final de la vertical ya sólo queda el último tramo de este barranco, oímos correr el agua en Isarre, unos destrepes y otros rápeles cortos nos conducen al final. Por fin tenemos Lazas en la saca. Ahora bajamos por el río y la temperatura del agua no es la de las pozas que hemos ido pisando, que no estaba tan fría, aunque esas pozas estaban a punto de descomponerse y alguna desprendía cierto tufillo.

El agua de Isarre estaba fría, vemos la bonita cascada en la cueva de este barranco y continuamos por el cauce hasta llegar al camino junto a la Canal del Palomo. Esto ya está vencido, llevamos mucho rato pensando sólo en las cervezas fresquitas que nos están esperando en el coche, vamos, que con el peto puesto lo primero que hacemos es abrir unas. A la vez que las cervezas comemos un sabroso bocadillo de tortilla (sabroso quizás porque ya tenemos hambre, que es hora y eso es lo que nos parece) y ala, de vuelta a Huesca y cada mochuelo a su olivo, un baño calentito y a descansar que nos lo hemos ganado.

Ahora un pequeño vídeo de recuerdo


LAPAZOSA


Barranco que su aproximación parte del puente de Bujaruelo
En este caso en 34 minutos estábamos en cabecera.

A pesar de que había habido tormentas y pensábamos que el caudal estaría correcto nuestra sorpresa fue un caudal bajo.

Descenso que se puede dividir en dos zonas, la primera mas encajada y acuática con saltos, toboganes y 11 rápeles, el máximo de 15 ms con una marmita trampa que en esta ocasión se pudo realizar con un poco de dificultad por el caudal bajo.
Una segunda parte en la que el barranco se abre pudiendo disfrutar de las vistas del valle de Otal y Bujaruelo y en el que predomina rápeles de 35 ms  arranpados y caos de rocas que hacen de este barranco se pueda clasificar como muy bonito
En 3 horas y media estábamos ya el puente de salida

Regreso en menos de 10 minutos llegas al refugio de Bujaruelo

Como colofón, comida y bebida en el refugio de Bujaruelo para terminar un día redondo


Lapazosa es Lapazosa y nunca defrauda









Descenso realizado por Marta, Irene, Nuria, Víctor, Ángel y JavInox

Peonera inferior con un coche desde Morrano: acceso por Escaliguala y salida por Tamara

Variante a la opción clásica de entrada por badina Cebollero, evitando el primer kilómetro de río del tramo de la codera de Trucasiáns. Opción no tan corta en el cómputo global como la aproximación por la Faja de los Caracoles y retorno por el cortafuegos, pero con menos desnivel en acceso y retorno.

Cueva d'os Tisidores, al comienzo del descenso

Aparcamiento:

Parking del mirador de Peña Falconera, en Morrano.

Aproximación:

Evidente sendero (S-2 del P.N. de Guara) en descenso durante la casi totalidad del recorrido.
Peña Falconera y Huevo de Morrano

Salir del parking siguiendo los carteles que indican el Huevo de Morrano, el cual es visible en todo momento. Tras 650 metros (7 u 8 minutos) llegamos a una bifurcación; a la derecha bajaríamos a la Fuente de Tamara -regresaremos por aquí- así que continuaremos por la izquierda donde encontramos un pequeño collado con un banco de madera y un mirador y proseguimos en llano bajo las paredes de Peña Falconera. Al llegar al Huevo de Morrano subiremos brevemente a un collado, ya en el pinar de Morrano, y descenderemos unos metros hasta encontrar el final de una pista por la que seguiremos avanzando.

Nuestro desvío se encuentra a la derecha (oeste) y es fácilmente identificable porque se encuentra justo en el punto kilométrico 44 del Camino natural del Somontano, adonde llegamos tras 2 kilómetros (25 minutos) de marcha.

Vista de los antiguos huertos de Escaliguala desde la parte superior

Seguimos por el pequeño sendero hasta llegar al borde de las paredes que delimitan el cañón. Desde aquí sólo queda el pronunciado descenso hasta el cauce que se inicia por el único paso factible, una canal boscosa con algo de piedra suelta (precaución con los que van por debajo) cuyo punto más técnico es un resalte de unos 8 metros que se encuentra equipado con cadenas. Tras superar el paso, continuar ya sin especiales dificultades hasta el cauce, donde se ubicaban los antiguos huertos y la carbonera de Escaliguala (o Esquiriguala, según la fuente que consultemos).

Resalte equipado con cadenas
Tiempo: 40 minutos desde el parking.
Longitud: 2600 metros de recorrido.
Dificultad: tramo final muy empinado y abrupto. Destrepe equipado con cadena.

Tras el descenso de la Peonera inferior, deberemos salir en la fuente de Tamara por el sendero que nos devuelve al parking de la Peña Falconera. 2000 metros, 45 minutos.

Nuevo acceso / escape a Palomeras del Flumen ¿camino de las Almetas de Roldán?

"...las 'almetas de Roldán'. Allí, al parecer, pensaban que las 'almetas' iban al purgatorio por un camino que coincidía con el estrecho formado por el Salto de Roldán. Según Pedro Lafuente, existía una cofradía de hombres que iban a disparar con trabucos sobre este camino. Cargaban los trabucos con bolas de cera bendecida, ya que así pensaban que salvarían a las almas que irían al cielo".
C. Gónzález, J.A. Gracia y A. J. Lacasta, La sombra del olvido. 1998.

Cita extraída de Sierras de piedra y agua, Salamero E., 2002, p. 37.

Me he aventurado a bautizar provisionalmente este camino como el de las Almetas de Roldán al recordar la cita que Enrique Salamero incluyó en Sierras de piedra y agua y relacionar el camino referido con esta senda que recientemente ha sido acondicionada, permitiendo acceder directamente a la parte deportiva de las Palomeras del Flumen. Actualizo (nov' 17): El blog La sierra de Guara, mi perro y yo lo cita como camino de La bozosa de San Miguel.

Que el camino de las almetas de Roldán sea el mismo que ha sido desbrozado, es una hipótesis que no he consultado con el autor ni con nadie, de modo que bien podría estar equivocado. Si bien, en el texto que transcribe Salamero dice que las almetas circulaban por un camino, en este enlace explican que las almetas pasaban volando y José Miguel Navarro cuenta que las almas iban por el fondo del barranco. Lo dejo aquí por si alguien con más tiempo para investigar decide darme la razón o quitármela.


Vista general del Salto de Roldán desde el retorno de las Palomeras del Flumen.
El nuevo camino bordea la base de la Peña de San Miguel (izquierda)

Sea o no sea el camino de las almetas de Roldán, ante la natural duda de si este sendero es nuevo o rehabilitado, parece claro que la respuesta es que es un sendero tradicional que ha sido rehabilitado... o resucitado. Hasta hace unas décadas, el camino aparecía en las guías avisando, eso sí, de lo lacerante de su recorrido. (Información y vídeo aportados por Wolfgang Streicher).

Les Canyons de la Sierra de Guara, M. Ambit, J.P. Pontroue, 1981

Canyons et Barrancos Haut-Aragon, A. Bierge, J.P. Pontroue, 1987




¿Qué sucedió para que un camino conocido y reseñado en las guías se perdiera? El miércoles 10 de julio de 1991 una chispa provocada por una cosechadora origina un incendio que durante días no logra ser sofocado y que incluso se cobra la víctima colateral de una persona que trabajaba en las labores de extinción al estrellarse el hidroavión que pilotaba. 

Tal vez, tras el incendio, la sucesión ecológica llenó de coscoja y aliaga la soleada y devastada base de la peña de San Miguel y provocó que desdibujado camino terminase definitivamente de desaparecer tras la debacle del fuego.

Restos del camino de las almetas de Roldán tras el incendio de 1991. Fotograma del vídeo de Wolgang Streicher.

El camino de las almetas de Roldán hoy en día.

Se toma desde el mismo parking de la Peña de San Miguel, retrocediendo 250 metros por la carretera de acceso para ir a tomar el camino de retorno en sentido inverso. Tras 1470 metros de recorrido desde el parking, encontramos un claro desvío a la izquierda (norte), Tomamos ese desvío que rodeando la peña de San Miguel, nos lleva en 1300 metros de recorrido más al puente natural anterior al primer rápel.

Nuevo camino desde la parte más próxima al río

El camino es un poco más largo que el acceso clásico, pero evita la primera parte de río no deportiva y permite una valoración de las dificultades ya que recorre la cornisa que existe encima de la parte deportiva. Sobre la idoneidad de este camino respecto al clásico, no sabría decidirme. La ventaja clara es la de poder examinar el caudal sin meternos en el río, pero también es una opción inmejorable como escape en caso de haber entrado al río y ver que las dificultades nos van a superar.

Palomeras del Flumen (aguas abajo) desde el nuevo camino



Palomeras del Flumen (aguas arriba) desde el nuevo camino

Dejo aquí la información para que cada cual valore las opciones.


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Croquis sobre foto aérea de la aproximación tradicional (rojo), el camino de las Almetas (verde) y el retorno (naranja). Enlazado al blog de David Malabarista 


Cartel en el puente natural indicando el retorno a la Peña de San Miguel

El camino termina en el puente natural

Puente natural, justo antes del primer rápel, donde acaba el camino.


CALDARÉS

Esta semana me propone Javi-nox bajar este barranco, me parece bien, no se porqué pero nunca lo había descendido.  Extendemos la invitación a los tritones-majaras que hace mucho que no nos juntamos y aunque algunos se hacen los suecos (snif... os echamos de menos), Jesús y tamara vienen desde Madrid, Inazio y Make desde Ayerbe y dos nuevos amigos, Jorge y Alberto desde Zaragoza y Huesca, acabamos siendo un buen grupo de 8 personas.

El plan es perfecto para sofocar los calores que estamos sufriendo: agua fresquita del Pirineo. Sin madrugar salimos de Huesca rumbo a Panticosa (¿regalan algo? no caben más coches¡¡¡¡), allí preparamos las mochilas e iniciamos el turístico y saturado camino de aproximación, a la vez que vamos contemplando nuestro objetivo y algún grupo más madrugador progresando por las cascadas.

Nos equipamos y dejamos algo de tiempo con otros grupos que están preparándose cuando llegamos al inicio del barranco .

Desde el momento en que empezamos ya somos el objetivo de muchas miradas y cámaras de toda la gente que sube camino a los Ibones de Bachimaña. Cuando nos sumergimos por completo en el agua comprobamos, sobre todo en las manos, que la temperatura se asemeja mucho a la de los hielos que nos gusta poner en las bebidas.

Montamos el primer rápel en la Cascada de Bozuelo y aunque el caudal es factible, bajar por el activo es delicado, el agua empuja con fuerza y el granito que pisamos está muy resbaladizo. Salvo para Javier que hizo este descenso hace muchos años y del que en principio no se acuerda mucho, aunque poco a poco le vienen los recuerdos, para los demás es la primera vez que lo bajamos así que él es que primero baja, no sin dificultad, aunque desde dónde estamos no lo vemos. Baja Jorge y le seguimos quién escribe esto, Alberto e Inazio y entonces decidimos que quizás sería más conveniente cambiar el rápel de instalación y llevarlo fuera del agua y como desde abajo con la distancia y el ruido del agua no podemos entendernos con los que quedan arriba, Inazio sube y cambia la instalación. Jesús se queda con la sensación de que le hemos quitado un rápel disfrutón. En este punto Jorge que no ha tenido buenas sensaciones prefiere salir, no le conseguimos convencer que continúe, pero comprendemos que cuando alguien no disfruta es lo mejor que puede hacer. No buscamos grandes caudales, ni dosis exageradas de adrenalina, nuestra filosofía es disfrutar con los amigos de algo que nos gusta. De todas formas nos esperará más adelante junto al camino para compartir un rato más con nosotros.

Segundo rápel, corto, pero como desconocemos el barranco y el agua empuja algo lo hacemos con cuidado ayudando desde abajo. En los rápeles siguiente no ocasiona ningún problema su caudal, el único problema y que nos hace perder algo de tiempo, es el que nos genera un par de recuperaciones algo más complicadas de lo normal, que en este barranco dado su carácter abierto y con continuos escapes solucionamos remontando hasta la cabecera.

Suelo resbaladizo, agua fría a pesar del calor del día, pero nos lo estamos pasando bien. Cuando llegamos al Salto del Pino, desde arriba, la vertical parece mayor de lo que realmente es y desde el mirador de la izquierda se contempla perfectamente la trayectoria y disfrutamos bajando. 

Esto se acaba... sólo nos queda un pequeño rápel que aunque no sea el lugar más adecuado para ello, bajamos por parejas. Ya vemos el camino que en apenas unos breves minutos nos deja en el Refugio Casa de Piedra, dónde después de cambiarnos con presteza, unos bocadillos y unas cerezas sacian nuestros ya rugientes estómagos. Como siempre pasa alrededor de una mesa, surgen planes para otra ocasión, los recuerdos de viejas batallas, vamos, todo aquello que se comparte con los amigos y las cervezas.

Lo importante del día es que hemos disfrutado, hemos anotado otro barranco más en la lista y salvo alguna pequeña contusión no hemos tenido problemas, y por supuesto NOS LO HEMOS PASADO GENIAL¡¡¡¡

Los calores piden agua y para los tritones es su elemento, así que seguro que pronto os contaremos alguna de nuevo .